Tratamiento térmico
El tratamiento térmico es un paso esencial en el mecanizado de precisión. Sin embargo, existen varias maneras de llevarlo a cabo, y la elección del tratamiento térmico depende de los materiales, la industria y la aplicación final.
Servicios de tratamiento térmico
El tratamiento térmico de metales consiste en calentar o enfriar un metal en un entorno estrictamente controlado para modificar sus propiedades físicas, como la maleabilidad, la durabilidad, la facilidad de procesamiento, la dureza y la resistencia. Los metales tratados térmicamente son esenciales para numerosas industrias, entre ellas la aeroespacial, la automotriz, la informática y la de maquinaria pesada. El tratamiento térmico de piezas metálicas (como tornillos o soportes de motor) genera valor al mejorar su versatilidad y aplicabilidad.
El tratamiento térmico es un proceso de tres etapas. Primero, el metal se calienta a la temperatura específica necesaria para lograr el cambio deseado. Luego, se mantiene la temperatura hasta que el metal se haya calentado de manera uniforme. Finalmente, se retira la fuente de calor, permitiendo que el metal se enfríe por completo.
El acero es el metal que más comúnmente se somete a tratamiento térmico, pero este proceso también se realiza en otros materiales:
● Aluminio
● Latón
● Bronce
● Hierro fundido
● Cobre
● Hastelloy
● Inconel
● Níquel
● Plástico
● Acero inoxidable